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Características, tipos y cuidados para la piel de una mujer

Para saber que cuidados requiere tu piel debes primero saber algunos datos. Empecemos por las características que diferencian la piel de la mujer a la del hombre.

  1. La piel de la mujer es más delgada que la del hombre, lo cual hace que el rostro de ella sea más frágil.
  2. Como el proceso de envejecimiento y oxidación de la piel femenina es más acelerado, el tratamiento que requiere debe empezar lo antes posible
  3. Cabe señalar que, a nivel hormonal, la piel del hombre presenta más andrógenos que estrógenos, por lo tanto, segrega más grasa que la de la mujer y los poros son más visibles.

Entonces, podemos concluir que los dos grandes elementos corporales que diferencian la piel de la mujer de la del hombre son la testosterona y el vello.

Tipos de pieles

Ahora que ya tenemos claras las diferencias entre la piel masculina y la femenina, veamos los cuatro tipos de piel: normal, seca, grasa y mixta. Para conocer el cuidado que requiere cada una, a continuación describimos sus características:
  1. Normal: generalmente está libre de impurezas; se trata de una piel lisa, de tonalidad uniforme, con buena circulación sanguínea, turgor y elasticidad, lo que hace que se sienta aterciopelada.
  2. Seca: tiende a descamarse por ser muy fina. Es susceptible a la irritación y su tonalidad se torna opaca; puede ser áspera al tacto y presentar rojeces. Además, el envejecimiento suele ser prematuro.
  3. Grasa: es una piel brillante, de poros abiertos y dilatados; se siente una textura grasosa. El acné suele ser recurrente y es propensa a puntos negros y granos.
  4. Mixta: los poros se agrandan en la zona T, donde se presenta la piel grasa (frente, nariz y mentón). El resto del rostro presenta un mix entre piel normal y seca.

Cuidados y consecuencias

Algunos tips de cuidados básicos para cualquier tipo de piel que pueden contribuir a contrarrestar el envejecimiento natural y prevenir diversas patologías.
  • Protección solar: como la constante exposición al sol provoca arrugas, manchas y aumenta el riesgo de desarrollar cáncer de piel, se recomienda el uso de un protector solar.
  • Evitar fumar: este hábito causa el estrechamiento de los vasos sanguíneos que se encuentran en las capas superficiales de la piel provocando disminución en el flujo sanguíneo, lo cual trae como consecuencia la eliminación del oxígeno y de los nutrientes necesarios para la buena salud de la piel dándole una apariencia pálida.
  • Manejar el estrés: si no se gestiona este estado de tensión, la piel puede volverse más sensible y desencadenar trastornos como acné, urticaria y otras afecciones cutáneas.
Sentirse bien es verse bien y para lograrlo es necesario tener una rutina diaria para el cuidado cutáneo, la cual consistirá en llevar una dieta balanceada, además de ejercitarse y utilizar los productos adecuados para cada tipo de piel y del requerimiento de la zona.
Una mujer atenta al cuidado de su piel robará las miradas por su brillo, además de lucir jovial y saludable sin importar la edad.